El riesgo operacional es una de las principales preocupaciones para las organizaciones, ya que puede afectar el correcto funcionamiento de los procesos internos y poner en peligro la continuidad del negocio. Su impacto puede generar pérdidas económicas significativas, daños reputacionales e incluso sanciones regulatorias.
Pero, ¿qué es exactamente el riesgo operacional? ¿Cuáles son sus principales tipos y cómo se puede gestionar de manera efectiva.
En este artículo, exploramos los diferentes tipos de riesgos operacionales, cómo impactan a las empresas y las mejores estrategias para su gestión y mitigación.
¿Qué es el riesgo operacional?
Según Basilea II, el riesgo operacional se define como:
El riesgo de pérdida resultante de una falta de adaptación o fallo en los procesos, el personal o los sistemas internos, así como de eventos externos.»
Es decir, cualquier incidente que afecte el funcionamiento normal de una empresa, generando pérdidas económicas, afectando su reputación o disminuyendo la confianza de clientes e inversores.
Principales tipos de riesgo operacional
Los riesgos operacionales pueden clasificarse en cuatro grandes categorías, según su origen:
Riesgos de la operativa interna
Son aquellos riesgos vinculados a deficiencias en los procesos internos de la empresa. Entre los más comunes se encuentran:
- Errores en la planificación presupuestaria.
- Mala ejecución de procesos internos.
- Incumplimiento de plazos con clientes o proveedores.
- Impacto: Pueden generar ineficiencia operativa, sobrecostes y pérdida de competitividad.
Riesgos externos a la organización
Estos riesgos son eventos ajenos a la empresa pero que afectan su operatividad. Ejemplos clave incluyen:
- Desastres naturales: terremotos, incendios, inundaciones.
- Desastres industriales: cortes eléctricos, fallos en telecomunicaciones.
- Cambios regulatorios: nuevas normativas que impactan el negocio.
- Crisis sanitarias: pandemias y alertas sociosanitarias.
- Impacto: Pueden generar interrupciones en la cadena de suministro y requerir cambios estratégicos en la empresa.
Riesgos de personal
El factor humano es una fuente clave de riesgos operacionales, que pueden originarse por:
- Filtración o sustracción de información confidencial.
- Espionaje industrial.
- Huelgas y conflictos laborales.
- Falta de personal capacitado para tareas clave.
- Impacto: Puede provocar problemas legales, vulneraciones de seguridad y disrupciones operativas.
Riesgos tecnológicos
Las empresas dependen cada vez más de la tecnología, lo que conlleva riesgos operacionales críticos como:
- Ciberataques y brechas de seguridad.
- Uso de tecnología obsoleta o con fallos críticos.
- Fallos en la implementación de nuevas plataformas tecnológicas.
- Impacto: Pueden causar pérdida de datos, interrupciones en los servicios y altos costos de recuperación.
¿Cómo gestionar el riesgo operacional?
Para minimizar los impactos del riesgo operacional, las empresas deben seguir un enfoque estructurado de gestión que incluya identificación, análisis, control y monitoreo.
1. Identificación de riesgos
El primer paso es reconocer todas las posibles amenazas que puedan interrumpir las operaciones de la empresa. Para ello se debe efectuar una evaluación de procesos internos, recursos humanos, factores externos y tecnología detectando las amenazas que pueden afectar a cada uno de ellos.
El resultado de este análisis puede derivar en un catálogo de elementos estructurado con la relación de riesgos asociados a cada uno de ellos.
2. Análisis y evaluación del riesgo
Una vez identificados los elementos y riesgos asociados, es importante analizar, para cada uno de ellos, la probabilidad de ocurrencia y el impacto que tendrían en la organización contando con las medidas de control existentes para su protección.
Para realizar un correcto proceso de análisis y evaluación de riesgos es recomendable utilizar una metodología contrastada en el mercado y que se ajuste adecuadamente a los intereses de la organización. Entre las metodologías a tener en cuenta podemos destacar:
- Análisis cualitativo: Este tipo de análisis se enfoca en identificar y clasificar los riesgos con base en su probabilidad de ocurrencia y su impacto, utilizando descripciones generales (alto, medio, bajo). Es ideal para obtener una visión inicial del panorama de riesgos y priorizar aquellos más críticos.
- Análisis cuantitativo: Este análisis va un paso más allá al usar datos numéricos y modelos matemáticos para medir la probabilidad e impacto de los riesgos. Es útil en proyectos complejos o cuando se necesita justificar decisiones basadas en cifras concretas.
- Método Montecarlo: Es un análisis que permite la identificación de posibles riesgos basados en múltiples probabilidades de ocurrencia. Esta metodología posibilita una identificación temprana de la probabilidad de las actividades de la organización, además de datos para la toma de decisiones.
- Metodología FMEA: El Análisis de Modo y Efecto de Fallas (Failure Mode and Effective Analysis) es utiliza una metodología diseñada para evaluar y medir los posibles efectos que un fallo técnico o de procesos puede tener lugar en la operatividad de una empresa. El FMEA tiene como objetivo ofrecer datos que pueden utilizarse para generar planes de acción.
3. Diseño de controles y estrategias de mitigación
En base a los resultados de la etapa anterior las organizaciones deben tomar una decisión estratégica para la reducción a la exposición al riesgo operacional. Entre las opciones a destacar tenemos:
- Mejora de los controles internos para prevenir la materialización de las amenazas.
- Implementación de controles adicionales a los existentes para la prevención de riesgos
- Derivar la gestión del riesgo a terceros (Compañías de Seguros)
4. Monitoreo y pruebas de efectividad
Es fundamental realizar un seguimiento continuo de los riesgos y evaluar la efectividad de los controles implementados. Esto puede lograrse mediante:
- Uso de indicadores que permitan analizar tendencias y con ello, toma de decisiones.
- Auditorías internas y externas para evaluar el cumplimiento de las medidas operativas y técnicas de la organización.
- Simulacros de crisis y pruebas de continuidad de negocio.
¿Cómo puede ayudarte GlobalSuite®?
El riesgo operacional es una amenaza constante para cualquier empresa, pero una gestión eficaz puede minimizar su impacto y garantizar la continuidad del negocio.
La clave está en:
- Identificar y analizar los riesgos de forma proactiva.
- Implementar controles adecuados y estrategias de mitigación.
- Monitorear y mejorar continuamente los procesos de gestión de riesgos.
Además, para gestionar eficazmente los riesgos operacionales, es fundamental contar con una plataforma GRC como GlobalSuite®, que permite una gestión centralizada de los riesgos, facilita el análisis de datos para la toma de decisiones y optimiza la implementación de controles de mitigación.
Las empresas que integran soluciones tecnológicas avanzadas en la gestión del riesgo operacional estarán mejor preparadas para enfrentar los desafíos y garantizar su éxito a largo plazo.
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